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domingo, 17 de febrero de 2013

Ayudando a crecer


El profesor es como un jardinero que da a cada planta lo que necesita

Dejo esta metáfora para el final porque es la que más me ha gustado de todas. Pienso que además es la que mejor define y refleja la tarea principal del docente. El profesor es como un jardinero que da a cada planta lo que necesita: Adaptarse a las circunstancias y características de cada alumno así como a sus carencias y necesidades es responsabilidad de la función docente, que es lo que conlleva que cada alumno sea diferente al resto. Estas características propias que hacen que cada persona necesite una atención personalizada puede identificarse con el quehacer de un jardinero que vela por el cuidado de cada planta de forma distinta dependiendo de la especie o tipo de la misma. Cada tipo de planta tiene unas necesidades especificas en cuanto a luz, agua, temperatura, humedad y la función del jardinero será la de conocer estas necesidades y darles respuesta.
Esta metáfora responde a la teoría del crecimiento y es que al final, el papel primordial del maestro en el aprendizaje del alumno es el de acompañarle en este proceso y ayudarle a crecer, igual que un jardinero con sus cuidados guía a una planta en su desarrollo y crecimiento, pero atendiendo en medida de lo posible a una atención individualizada.




sábado, 16 de febrero de 2013

Semillas en el viento

"La enseñanza es como esparcir semillas en el viento, el profesor no puede prever lo que ocurrirá."


No estoy del todo de acuerdo con esta afirmación. Por un lado es cierto que cada persona es un mundo y nunca se puede prever a ciencia cierta lo que el futuro puede deparar a cada uno o los acontecimientos que acabarán marcando su personalidad, es imposible predecir con exactitud lo que “florecerá” en cada niño en el que siembras una semilla. En esta metáfora se hace referencia al hecho de educar como una forma de “sembrar” en nuestros alumnos una formación que acompañaremos con los cuidados necesarios con el fin de que broten en ellos las virtudes de personalidades sanas y fuertes, como cualquier tallo que ha recibido atención y esmero. Si la semilla que hemos sembrado es buena se espera que el resultado en principio también lo sea.
Esta metáfora refleja muy bien la labor de un profesor, el encargado de acompañar a sus alumnos durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, guiarles, prestarles ayuda cuando sea necesario y apoyarles. Al igual que el tallo o el tronco de una planta, cuando sea necesario intervenir o encauzar un camino, el profesor tendrá la responsabilidad de volver a guiar al alumno.
Por otro lado, no sería ético plantar una semilla de la cual nos desentendiéramos; me explico: si el profesor se encarga de inculcar unos valores en sus alumnos será consciente durante el proceso de si estos valores están siendo interiorizados o no. En esta línea, el florecimiento nunca será a tientas. Nunca podremos prever lo que ocurrirá al 100%, pero ¿qué porcentaje de cosas podemos asegurar?